Cuando se habla de secta la
mayoría de las personas creen que se habla de ritos satánicos, por el
contrario, la mayoría de las sectas proclaman los sentidos de la felicidad, la
paz interior y la promoción de la espiritualidad. Algunas cuentan con
reconocimientos institucionales como el Opus Dei.
Según
Wikipedia(2013)originalmente las sectas eran grupos con afinidades comunes que
con sus enseñanzas o ritos se diferencian del resto de la sociedad. En los años
80 S.XX se define el concepto de “nuevos movimientos religiosos” para evitar el
término negativo de “secta”. Actualmente aun hay grupos sectarios peligrosos
por lo que surgió el término “sectas destructivas”. Uno de los hechos que más
destacan dentro de estos grupos, es su gran mejora del márquetin en sus
campañas de captación, de tal forma que han llegado a conseguir un altísimo
grado de aceptación social.
Dentro de una secta hay un
organigrama muy claro y estructurado. El líder del movimiento es el componente
situado en la pirámide de este organigrama, y todos los demás miembros de la
secta deben seguirle y acatar todos sus deseos.
El líder de la secta,
detecta algún tipo de problemática social importante que hay que solucionar y a
su vez va haciendo ver a todos sus seguidores, que él es el único que puede
solucionarla. Pero para lograr sus objetivos el líder debe poseer una serie de
cualidades especiales importantes, el carisma y el trastorno narcisista de la
personalidad (Ms Myran García, 2011).
El carisma, es la capacidad
que una persona en este coso el líder posee para atraer a más seguidores y el
encanto que él tiene para influir en las personas que le rodean (Dr Ronald
E.Riggio. 2011).
El profesor Dr Dean Kith
Simonton de la universidad California, explica la gran importancia del lenguaje
dentro de la función de un líder sectario y la que deben usar palabras que
expresen emociones básicas, sensaciones o conceptos claves como el amor, el
odio, etc. Esto le permite conectar con el público.
“Los presidentes más
carismáticos se conectan emocionalmente con la gente hablando no con el cerebro
sino con el corazón” por eso controlando las emociones del grupo, controlan al
grupo también.
La otra gran cualidad del un
líder sectario, es el trastorno narcisista, es decir, el sentimiento de
grandiosidad. Alguno de estos líderes, también manifiestan un trastorno disóciatelo
no especificado. Son líderes que realmente creen haber experimentado una
“posesión” por alguna divinidad, y que
esta actúa a través de él. Por lo general la mayoría de los líderes fingen este
trastorno para poder responder a las necesidades de sus seguidores y así poder
manipularlos y usarlos para su propio beneficio personal (Ms Myran García,
2011).
Según Enid Miranda (2007), “Las características de
los diferentes cultos son un claro reflejo de la personalidad de sus líderes”
por lo que podemos deducir que contra más carismático o más atractivo sea ese
líder y lo que él representa, mayor será el poder que ejerce sobre la masa y
mayor será la dependencia del grupo por él.