Desde la primera llamada hecha por el
directivo de Motorola, Martin Cooper, desde la Sexta Avenida De Nueva York
hasta nuestros días solo han pasado 40años(Europa
Press, 2013). Aquel teléfono, más parecido a un ladrillo de cerca de 800
gramos y 33 centímetros de altura, supuso un gran avance y el primer paso para
lo que hoy son los teléfonos móviles y en su versión más moderna los
Smartphone.
Los Smartphone son teléfonos inteligentes
que puede comunicarse a través de Wi-Fi, bluetooth, conexión a internet, envío
de mensajería, e-mails. También llamados teléfonos inteligentes, están cada vez
más instaurados en nuestra sociedad y ya no solo son propiedad de gente con
mucho poder adquisitivo, sino que es fácil ver esta tecnología en niños de 13 y
14 años.
Una de las características más
representativas de un Smartphone es la facilidad de acceder a múltiples
aplicaciones desde la pantalla. Desde ver el tiempo, tu red social, sacar y mandar
una foto a un amigo o jugar a ese juego que tanto te gusta se puede hacer
tocando la pantalla de tu móvil. Un mundo infinito a tu alcance que haya gente
que engancha y atrapa de tal manera que se ven incapaces o “desnudos” si un día
salen a la calle sin él. A esta sensación se le llama nomofobia, término que
proviene del inglés “no-mobile” (Alex
Ponce Aguirre, 2013).
Según un informe hecho por Centro de Estudios Especializados en Trastornos
de Ansiedad (CEETA) en el año 2012había
aumentado esta patología e un 13% en los últimos 4 años, así que en España se
habla alrededor de un 53% de españoles con acceso a telefonía móvil que sufren
esta enfermedad.
Esta dependencia que tenemos a nuestro teléfono móvil está modificando
nuestras relaciones sociales, y la forma que teníamos de interactuar con otros grupos
de personas. No es difícil ver como en una reunión de amigos, mientras se toma
un café, alguien saca su teléfono móvil en mitad de la conversación, dejando a un lado
a la persona o personas con las que la estaba manteniendo. Antes se veía como
una falta de respeto ya que según la comunicación no verbal se daba a entender
que no te interesaba el tema de conversación que se estaba tratando, pero en
nuestros días se está normalizando esta sitiación de tal forma que cada vez son
más las personas que lo ven como algo normal y ni siquiera les molesta. ¿Está
en peligro nuestra forma de relacionarnos con los demás o solo se está
modificando?
En España el 75% utiliza una red social y de los 800 millones de personas
que utilizan Facebook (la red social más utilizada del mundo) 15 millones están en España (InesGomez Plaza, 2012)y
unos 10 millones de personas utilizan Whatsapp como mensajería instantánea.
Estas dos aplicaciones son las más utilizadas y descargadas en los terminales
móviles de los españoles y en gran medida los culpables junto a Twitter y el
correo electrónico, que miremos una media de 150 veces el móvil en un día según
una noticia de Europa Prees (2013).
Todos estos datos son un fiel reflejo de la dependencia que tenemos al
móvil en nuestra sociedad incluso desde pequeños. Las pandillas de amigos que
antes quedaban a las 4 en la pista del barrio para jugar al “pilla pilla”, en
nuestros días mandan un mensaje de ubicación y cuando se juntan juegan por bluetooth al juego del móvil que tanto les gusta.Sentado en el sofá de su casa
alguien puede hablar e incluso verse con cualquier persona de otro punto del
mundo pero… ¿Todas estas facilidades nos acerca a otras personas o por el
contrario nos separan? ¿Son las relaciones sociales de hoy en día más
impersonales? ¿En qué va a derivar estas nuevas maneras de relacionarnos? De
aquí a unos años comprobaremos cómo evoluciona esta
tendencia social.